Tú Eres Salvo

Querido hermano,

¿Te has detenido para meditar que eres un salvo? ¡Pon atención: tú eres SALVO, tú tienes la vida eterna! Hoy, mi querido discípulo, eres parte de la familia de los cielos. Va pasando el tiempo y parece que no nos damos cuenta de esa estupenda verdad. ¡Contempla la obra maravillosa que Dios hizo en tu vida, es algo que no tiene explicación! ¡Ve de donde saliste, lo que eras, por donde caminabas, las cosas horribles que hacías! No obstante, HOY, tú eres un “santo en el mundo”, conocedor del más puro Evangelio, un fuerte discípulo de Cristo. ¡Esa gloria nadie jamás te la quitará, tu nombre está inscrito en la eternidad, en las palmas de las manos del Altísimo, tú eres hijo de Dios, todo lo que te espera es el cielo!  ¡Simplemente, vive en plena comunión con Dios aquí en la Tierra mientras tienes vida, camina lado a lado con tu Salvador! ¡DIOS TE AMA MUCHO! ¡Tú eres especial para Él; Tú eres sólo de Él y de nadie más! ¡Mis ojos aún contemplarán muchas cosas que Él hará contigo!

Paulo Junior

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