Mira-A-Cristo

Mire A Cristo

“Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!”  Mateo 14:29-30

Cuando miramos hacia las tempestades y los mares tormentosos de nuestra vida, es imposible no ser afectado. Ellas no son invenciones de nuestra mente, ni exageraciones de nuestra parte. De hecho, las tempestades son reales, duras y crueles con nosotros, lo que hace que sea imposible ignóralas. Realmente los desiertos, valles y duras pruebas siempre serán comunes en la vida de los creyentes. Entretanto, debemos – sin ignorar el tamaño y la profundidad de los problemas – colocar nuestros ojos en Jesús. Él es más poderoso que cualquier tempestad que exista; Él es mayor que cualquier enemigo que puedas tener; Él tiene el control de todo lo que ocurre en el Universo; Él es lleno de amor y compasión para con el sufrimiento de Su pueblo. Mire hacia Él, recorra Sus misericordias, vea lo que Él prometió en Su Palabra, contemple Su fidelidad. Él nunca fallo, Él no puede fallar. Fije sus ojos en Jesús y en sus gloriosísimas promesas, pues así caminarás con ¡Él por sobre la tempestad, la atravesará, la derrotará, hasta que ella cese de una vez por todas!

Descanse en esa palabra.

Paulo Junior

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