¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo? (2 Samuel 9:8)

¿Ya buscaste en el diccionario el significado de esta palabra? Pues voy a mostrarte su significado: “Estado, característica o condición de inutilidad; cualidad de aquello que no sirve para nada; inútil”.

Alguna vez te sentiste así: ¿Inservible, inútil? ¿Alguien que no sirve para nada? ¿Alguien que en todo lo que coloca sus manos lo estropea? Ese era el estado de Mefi-boset, nieto del rey Saúl. Él se consideraba “un perro muerto”, porque toda su familia había sido muerta, ¡Además de ser lisiado de ambos pies! Sin embargo, quiero confortarte, diciéndote la razón por la cual Dios permite este sentimiento: ¿Por qué experimentamos períodos de completa esterilidad, por qué nos hundimos en una inutilidad total?

¡Dios permite eso para que nos volvamos a él humildemente! ¡Él hace eso para que creemos dependencia de Él! En verdad, todos los “Mefi-boset”, en el fondo, esconden orgullo, vanidad e independencia de Dios. ¡La inutilidad, aun, nos humilla, quebranta nuestro corazón trayendo dependencia de Dios a través de la fe! No está todo perdido, el fin de Mefi-boset fue bueno: ¡David lo llamó para sentarlo en su mesa, dándole un oficio semejante al de un príncipe de Israel! Mefi-boset, después de años, tuvo mucha utilidad para el reino de David. ¡Así será contigo! ¡Humíllate, quebrántate, confiesa a Dios tu dependencia de Él! ¡Porque aún tú serás muy útil para su reino!

                                                       Paulo Junior