ESTOY CONTROLANDO TODO

Pues aun con las piedras del campo tendrás tu pacto, Y las fieras del campo estarán en paz contigo.” (Job 5:23)

Quiero dirigir mis palabras a los santos hijos de Dios que están, en este instante, atravesando el valle de la oscuridad y el desierto árido de la prueba. Entiende algo: La soberanía de Dios aliada a su bondad, hacen que el desierto y esos grandes momentos de crisis sean favorables a ti.

Los grandes pedregullos a tu frente no colisionarán con tus pies; ellos no te herirán ni te destruirán. El Señor los removerá de tu camino, pues Él sabe que en este momento tú no tienes fuerza contra ellos. Dios hará que esas piedras sean favorables a ti, como hizo con José: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.” (Génesis 50:20). Así, todo este sufrimiento y pruebas te llevarán hacía arriba, hacía el frente.

Fieras salvajes y sanguinarias son comúnmente encontradas en un desierto inhóspito y tú puedes dar toparte frente a frente con ellas. Frágil y vulnerable a sus ataques, tú puedes ser una presa fácil. Pero el Señor es poderoso para amansarlas y adiestrarlas para realizar solamente su voluntad. Fue eso lo que Él hizo en la cruz al derrotar a Satanás. La gran fiera no tiene más poder para acusarte, ni para oprimirte como antes.

En la isla de Malta el Señor hizo que la mordida de la serpiente no hiciera daño al apóstol Pablo – por el contrario –Él hizo que Pablo ganase el respeto de aquellos bárbaros. Así “las fieras” serán por algún tiempo pacíficas, pues fueron amansadas en la cruz del calvario. Ellas no te tocaran, visto que tú no estás en condiciones de enfrentarlas.

Esas son las promesas de nuestro Señor. Ese es su poder, su gran poder. A pesar de que estés atravesando esos períodos oscuros, Él hace que hasta tus enemigos tengan paz contigo (Proverbios 16:7). ¡Vamos! Levanta tu cabeza, camina hacia delante y mirando el blanco. ¡El Señor está a tu lado, controlando todo y a todos a tu alrededor, a favor tuyo y ara tu bien!

Paulo Junior